7 comentarios:

Daniel Casares Román dijo...

Voy sin tiempo!! en breve vuelvo a entrar y escribo algo sobre esta toma! Un saludo!!!!

Daniel Casares Román dijo...

y que viva México!!

seva dijo...

Ok Dani; esperaremos tu comentario, de momento decirte que me parece una imagen con personalidad, un saludo muy cordial y Feliz Navidad para ti y los tuyos compi.

Daniel Casares Román dijo...

Ya estoy aquí!

Bueno, he intentado escanear la diapositiva y mostrarla tal y como está, y pienso que lo he conseguido.

Esta foto es producto de uno de esos milagros que duran unos minutos y luego, lo único que puedes hacer es dar las gracias en quince idiomas!

Me encontraba en Los Mochis, después de haber pasado unos días (inolvidables) en la Baja California Sur. El cielo llevaba días totalmente encapotado, los establecimientos cerrados por amenaza de huracán y no podía desplazarme ni moverme de allí por los destrozos que el temporal había causado en las carreteras, días antes.

Al tercer día por la tarde me detuve frente a una iglesia donde se celebraba una boda. Me quedé en la puerta esperando, por si se daba alguna foto. Y de repente el milagro se sucede: Con la llegada del ocaso, la luz del atardecer se mezcla con el gris de las nubes dando una dominante magenta que no podía creer. El exposímetro me pedía una velocidad de obturación súper lenta incluso a f:2,8. Empecé a disparar. Sería, si mal no recuerdo, a un octavo de segundo. Alcancé a exponer seis fotogramas cuando el carrete se acabó.

Rebobiné y cambié de rollo tan rápido como pude, pero cuando volví a cargar la cámara, la luz ya se había ido.

La película que utilicé era la consabida Fujichrome Velvia de siempre. Sensibilizada a 5600 ºK, la respuesta que obtuve ya la podéis comprobar!

Uno de los encantos que tiene el hecho de seguir trabajando con película (uno de tantos) es que no puedes ver el resultado hasta que no te metes en el laboratorio, a tu vuelta. Cada vez que me veo en este tipo de situaciones (milagrosas) de luz, mi mente empieza a pensar, a intentar recordar... a cavilar. A veces cuando te acuestas y cierras los ojos en aquel hostal, te viene una y otra vez la imagen que viste por el visor. A mí personalmente esa experiencia me engancha mucho. Todo esto con la cámara digital... se cae!. Se rompe ese encanto, pero bueno, cada soporte tiene lo suyo, no?

Para este tipo de trabajos, mientras pueda, yo seguiré disfrutando de la M6. (y del Proceso E-6, claro está)

Un saludo! y una vez más... qué viva México!

seva dijo...

Eso es lo mismo que los DJ con el vinilo (algo tiene que carece el CD) ese encanto de ver girar el disco en el plato, con la pelicula pasa igual, el encanto de esperar los resultados tras el revelado, aunque yo he de reconocer que me he acostumbrado al digital jeje, en fin Dani que tengas una Feliz Navidad estimado compañero y que el proximo año sigas trayendonos trabajos como hasta ahora.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pasé por aquí a echar un ratito con tus cosas. Quiero aprovecharte, una feliz navidad. Te deseo lo mejor, para ti y para los tuyos.

Un abrazo enorme.

Elis'in Umursanmaz Defteri dijo...

Whoa .. súper fotos No sé cómo me encontró a mí, pero me pareció que lo mejor del arte, arte, arte! (escribí esta frase, gracias a traductor Google KnowledgeShare:)